Como expresó su decidido e infatigable director, el cineasta Darío J. Ferrer, made in
Buñol, la edición de este año, resuelta brillantemente a partir de su integración
en las proximidades de la mítica Tomatina —la clausura fue la víspera de la habitual batalla campal—, pretendía tomar el testigo y rehabilitar dos o tres experiencias del pasado, iniciadas hace unos veinte años, relacionadas con el cine y lo festivo en la conocida población valenciana. Vivir de cine y Cortomate fueron dos prometedoras aventuras que habían perdido su más preciado sentido: el hecho de celebrarse.
Darío Ferrer y su joven equipo han planteado una inteligente edición con largometrajes y cortometrajes, todos de producción española, que han sido proyectados, juzgados —y premiados en algunos casos— a lo largo de unos diez días de agosto. El martes 28 se cerraba
esta edición, en el marco del impresionante auditorio al aire libre, con los discursos de rigor, los homenajes previstos —el veterano Xemi Baviera y la familia Tarín, tres generaciones de proyeccionistas— y un ameno concierto de New Flamenco Project Aura Garrido recibió el premio Promesa-Vivir de Cine en tanto que actriz (Planes para mañana, Los ilusos, El cuerpo, y especialmente Stockolm, de Borja Soler, Rodrigo Sorogoyen y Eduardo Villanueva, premio a la mejor dirección y elegida para la sesión de clausura). Aura y Borja estuvieron presentes, como el compositor Alfonso Vilallonga, premio banda sonora por Blancanieves, reconocida también como mejor película. Pasaron además Grupo 7, Los amantes pasajeros, Los últimos días (premio mejor fotografía para Daniel Aranyó), y Una pistola en cada mano, así como unos sesenta cortometrajes, resultando premiados ex aequo Abstenerse agencias, de Gaizka Urresti, y De noche de pronto, de Arantxa Echevarría, con menciones y premios especiales para Blue and Malone, de Abraham López, Toc Toc, de José Vicente García, La mirada perdida, de Damián Dionisio, Literalmente, de Néstor Fernández, Una Iistoria Real, de Alberto Fernández-Argüelles, y Te y Desilusión, Free Base, Céntimos… Tomamos buena nota y recomendamos desde aquí la convocatoria para el 2014: si se mantiene idéntica estructura, recordad que podéis unir las agradables sesiones de cine con la desparramada juerga de la tomatina, que este año contó con la pasión más de mil quinientos japoneses.

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