Año: 2020

País: Bosnia y Herzegovina

Dirección: Jasmila Zbanic

Reparto

Jasna DjuricicIzudin BajrovicBoris LerDino BajrovicBoris IsakovicJohan HeldenberghRaymond ThiryEmir HadzihafizbegovicJoes BrauersReinout BussemakerTeun LuijkxErmin SijamijaAlban Ukaj

Sinopsis

Bosnia, julio de 1995. Aida trabaja como traductora para la ONU en la pequeña ciudad de Srebrenica. Cuando el ejército serbio ocupa el pueblo, su familia está entre los miles de personas que buscan refugio en los campos de la ONU. Como participa en las negociaciones, Aida tiene acceso a información importante.

Comentario:

Una denuncia visceral al postureo de la política internacional frente a los señores de la guerra, más interesados en masacrar cuanto antes y sin piedad a un pueblo inocente, que en atender requerimientos de las fuerzas neutrales de las Naciones Unidas.

Jasmila Sbanic retrata con tal contundencia y ferocidad los desastres que asolaron a la población entera de Srebrenica en la contienda de los Balcanes, y muestra claramente el papel pasivo y cobarde por parte de la comunidad internacional, así que, uno sale del cine convencido de que estos últimos  tuvieron gran parte de culpa de que esos crímenes se cometieran, y con la impresión, de que para algunos políticos con mucho poder mundial, que se decían veladores de la paz -recostados cómodamente en sus despachos mientras en esa zona se estaban segando sistemáticamente miles y miles de vidas- era una pura representación teatral, con espectadores incluidos. ¡Una vergüenza más para la humanidad!

La película no tiene respiro. La cámara sigue sin descanso la angustia de Aida por ayudar a salvar mujeres, niños y viejos e implicar a los mandos militares internacionales a los que sirve como traductora, y cuya misión es proteger a esos inocentes ciudadanos. Aida, vecina de Srebrenica, es consciente del peligro que se avecina sobre esa población civil, e intenta persuadir a los altos mandos del peligro real para que actúen y así evitar la posible tragedia, incluida la de su propios hijos y esposo, que han quedado fuera de la valla de protección.

La directora, cuyos hechos conoce por tener familiares y vecinos que sufrieron esas experiencias, intenta reflejar los hechos con toda la fidelidad posible, acompañada de la crudeza dramática que produjo tal situación, para sonrojo de una parte de la sociedad occidental que, para no ofender a la parte invasora se mantuvieron pasivos o no supieron reaccionar a dicho desastre.

Un film implacable, sin un momento de reposo, contundente como un puñetazo en el mentón, por el retrato descarnado de unos seres y unos hechos que la cámara sabe captar con toda la carga emocional de puro realismo, y que, por momentos congela el alma, precisamente por saber cómo se dejó fraguar un horror posiblemente evitable. Una lección de cine bien contado que conmoverá a cualquier espectador mínimamente sensible.

Jasna Djuricic en su papel de traductora entre las fuerzas de la ONU, los ciudadanos musulmanes y los soldados serbios, se implica con tal intensidad que su personaje absorbe toda la atención durante los cien minutos que dura el film. La actriz, que ya en el 2010 fue premiada con el máximo galardón en el Festival Internacional de Cine de Locarno, hace aquí un alarde de saber trasmitirnos la tensión emotiva del cúmulo de problemas que se van produciendo a lo largo de la película, rodeada, asimismo, de la buena interpretación que el resto de actores hace con los personajes que encarnan, cuya eficacia y seguridad llenan de veracidad la historia, sin que nos llegue a parecer maniquea, sino llanamente persuasiva, creíble y realista.

Pepe Méndez