Año: 2026/ Duración: 112 min./ País: Australia

Dirección: Natalie Erika James

Guion: Natalie Erika James

Reparto: Midon Francis, Danielle Macdonald, Madeleine Madden, Robert Taylor,…

Música: Hannah Peel

Fotografía: Charlie Sarroff

Producción: Carver FilmsThrum Films

Género

TerrorDrama

Sinopsis:

 Hana, una joven estudiante de medicina que sufre de dismorfia corporal, vive obsesionada con los cánones de belleza de moda y la necesaria pérdida de peso. Influida por el entorno social para adelgazar recurre a un método extremo e inusual que se supone una dieta milagrosa: consumir cenizas de humanos. Lo que no se imagina es que empezará a ser acosada por un fantasma hambriento.

Crítica:

La australiana Erika James retoma el mito cosmológico budista y taoísta de hungry ghost, los fantasmas hambrientos con karma negativa, (debido a que en vidas pasadas han tenido apegos materiales desmedidos o les ha dominado la codicia, el egoísmo o la envidia) y se reencarnan con vientres enormes y deformados para atemorizar terroríficamente a personas dominadas por insanos hábitos.

Un pretexto que Erika ha elegido para transformarlo en pretendido mensaje de actualidad y, aunque erróneo la película puede verse como un punto de vista de crítica social o como un intento de exploración de los trastornos de conducta alimentaria y la actual obsesión, casi generalizada -especialmente en la juventud- por el prototipo de delgadez y cuerpos saludables.

Desde el punto de vista narrativo la directora ha creado una película angustiosamente terrorífica, con una cantidad de escenas que repelen visualmente y que, difícilmente un espectador podrá soportar sin cerrar los ojos, porque las imágenes agreden los sentidos y golpean la sensibilidad de cualquier persona, indistintamente de la edad, el género o lo gustos cinematográficos. Hay que advertir que son una sucesión de imágenes innecesarias y sin otro sentido que el impacto para provocar el vómito. De esta forma si no estás preparado su visión se convierte en un dislate algo macabro difícil de olvidar.

¿Era necesario esa cadena de imágenes para hacernos reflexionar sobre el tema? Pues no. Pero está claro que Natalie Erika James ha querido crear un producto extremadamente provocador. Con una gran parte de mal gusto, en donde el tema solo sirve de pretexto.

Pepe Méndez