La nueva película de Víctor Garcia León, estrenada el pasado viernes en el 29 festival de Málaga, es una pequeña gran sátira social protagonizada por Marián Álvarez, Israel Elejalde y Juan Diego Botto.
La historia gira en torno a Alicia y Gonzalo (enormes Marián Álvarez e Israel Elejalde), un matrimonio de clase media que llevan una vida tranquila hasta que en el C.E.I.P. al que va su hijo le citan varias veces por el mal comportamiento de éste. Los padres, negando la evidente realidad, se agarran a el diagnóstico que de lo mismo tiene altas capacidades, de modo que pondrán todas sus energías en que su hijo, Fer, entre en un colegio de élite al que pertenece, entre otros miembros de la jet set su tirano jefe (Juan Diego Botto)
¿A qué precio? Esa es la cuestión.
El director del largo es conocido por películas a las que resulta difícil clasificar en un género , entre las que se encuentran Vete de mí, Los europeos o Selfie. Ahora regresa con una comedia, de esas que generan risas culpables porque es capaz de destapar buena parte de las miserias de nuestro tiempo en las que vernos reflejados, los complejos, la necesidad de aparentar lo que no se es, las carencias de preparación, estudios y nivel para alternar con otros sectores de la sociedad cuando no se está preparado y se arrastra un complejo generacional.
Una película que a muchos les vendrá bien reflexionar, sobretodo a esos padres que cuestionan a los docentes y a los centros educativos cuando saben perfectamente que «SE EDUCA EN CASA» y que lo que allí se consiga o no, determinará su futuro.
El origen de la película parte de una anécdota personal del director: una noticia sobre un padre asesinado a las puertas de un colegio, a la que siguió una reflexión sobre las propias experiencias de García León y Borja Cobeaga, que coescribe el guion, en la búsqueda de colegio para sus hijos.
El guiño central del filme reside en las contradicciones de una generación de clase media progresista que, pese a su discurso igualitario, choca de frente con el miedo a que sus hijos partan en desventaja.






