Las productoras independientes reclaman en el Parlamento Europeo más acceso a financiación y mayor peso en la toma de decisiones del sector audiovisual: “cuando cambia quién decide, cambia todo”. Reivindicaron también su papel en la construcción del ecosistema creativo y en la generación de empleo, recordando la necesidad de crear herramientas para proteger y consolidar el talento de la mujer productora “urge una intención política real para garantizar la igualdad de oportunidades” Y centraron su discurso en la reclamación de la definición de productora independiente: “Una productora independiente actúa como garante del arraigo cultural, asegurando que el patrimonio audiovisual permanezca en Europa.”

Un momento del encuentro con Roberta Metsola, Presidenta del Parlamento Europeo

Foto de Reyes Aranda

Bruselas, 24 marzo 2026 – En una jornada impulsada por AECINE, un destacado grupo de productoras
independientes españolas han reivindicado en el Parlamento Europeo su papel como motor creativo y
empresarial del sector audiovisual, al tiempo que han reclamado un mayor acceso a financiación, redes de
decisión y apoyo institucional para competir en igualdad de condiciones.
La delegación ha estado encabezada por la presidenta de AECINE, Ma Luisa Gutiérrez (Bowfinger), junto a la
vicepresidenta, Beatriz Bodegas (La Canica Films), Cristina Zumárraga (Tandem Films), miembro de la junta
directiva y otras productoras asociadas a AECINE como Mariela Besuievsky (Tornasol Films) quien es también
vicepresidenta de EPC (European Producers club), Emma Lustres (Vaca Films), Sandra Ortiz (Second Gen), Eva
Cebrián (Eva Films), Marta Velasco (Àralan Films) y la presidenta de DIBOOS, Nathalie Martínez (WiseBlue Studios).

Tras un par de reuniones a puerta cerrada con sendos representantes del Grupo Socialista y Los Verdes, la iniciativa tuvo como eje principal el encuentro “Mujeres Emprendedoras en el Cine Español”, auspiciado por el EPP, ha reunido a algunas de las empresarias del cine español más representativas, con responsables públicos y agentes del ecosistema cultural europeo en una jornada centrada en el liderazgo femenino en la industria audiovisual, la sostenibilidad del cine independiente y los retos regulatorios del sector.
La jornada comenzó con un encuentro con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, a quien
expusieron brevemente sus principales reivindicaciones, para continuar con dos mesas de trabajo en las que se
debatieron de manera pormenorizada los retos más acuciantes y que arrancaron con la bienvenida de Rosa
Estarás, eurodiputada y vicepresidenta de la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. En su
discurso, Estarás recordaba que “en la industria audiovisual y del cine, las mujeres representan sólo 1 de cada 3
profesionales” y destacaba el papel de las productoras “estas mujeres son ejemplo para muchas otras ya que son
la demostración de que se puede emprender, crecer y liderar y son inspiración para las jóvenes que hoy están
decidiendo su futuro”, para declarar “Creemos firmemente, en una Europa que confía en el talento y en el
potencial de las mujeres emprendedoras, impulsando políticas activas de apoyo a su liderazgo, eliminando
barreras estructurales y promoviendo la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres”

“El modelo de producción está en evolución, pero la independencia no es negociable.”
Con esta declaración arrancaba María Luisa Gutiérrez, presidenta de AECINE, poniendo sobre la mesa una
reivindicación clara: una única definición que refleje fielmente qué es una productora de cine independiente. “Un
productor independiente actúa como garante del arraigo cultural, asegurando que el patrimonio audiovisual
permanezca en Europa.” sentenciaba la productora del fenómeno del año, Torrente Presidente y responsable de
los mayores éxitos de taquilla del cine español reciente.
En la primera mesa, centrada en el emprendimiento femenino y los modelos de negocio del cine independiente,
las participantes, moderadas por la periodista Marta Díez-Martín, subrayaron el papel estructural de la productora
como eje del proceso audiovisual.
“Una productora de cine independiente es básicamente el motor que hace posible una película. Su trabajo
mezcla creatividad, negocio y gestión. La productora es quien asume el riesgo financiero sobre el proyecto, tiene
control creativo y debe conseguir financiación alternativa y maximizar recursos limitados. Es la figura que hace
posible que una película exista, desde la idea inicial hasta que llega al público”. Apostilló Cristina Zumárraga,
impulsora de Cerrar los ojos, el esperado regreso de Víctor Erice, poniendo en contexto la tarea de las productoras
para aquellos asistentes ajenos a la industria.
Las ponentes coincidieron en señalar la complejidad del modelo de negocio de estas empresas, basado en la
combinación de financiación pública, incentivos fiscales, coproducciones y acuerdos con operadores, en un
entorno de creciente concentración del mercado y presión de los grandes grupos audiovisuales.
Desde una perspectiva de género, se puso el foco en las barreras de acceso a proyectos de mayor escala. “Si
bien cada vez hay más mujeres trabajando en la producción audiovisual, el acceso a proyectos de mayor
envergadura —con presupuestos altos, coproducciones internacionales y distribución global— sigue estando
claramente masculinizado. Este no es un problema de talento ni de capacidad: es un problema de acceso a
recursos y a redes de decisión” señaló Emma Lustres, recientemente galardonada con el premio Forqué de Honor
a una trayectoria plagada de éxitos como la ganadora de 8 Goyas, Celda 211, quien añadió que “las métricas,
como el volumen de proyectos previos o la red de contactos, tienden a premiar a quienes ya han tenido
oportunidades, y eso históricamente ha sido mayoritariamente copado por hombres”.
“Tras la compra de Warner por Paramount parece haber comenzado una construcción de la industria. Si la
aprobación de dicha compra sigue adelante los productores independientes tendremos una ventanilla menos
donde presentar nuestras obras para lograr financiación” se lamentaba Sandra Ortíz, productora, entre otras de
Todos los nombres de Dios. Y concluía “Somos unas productoras presentes que quieren construir nuevos referentes
para el futuro. Estamos impacientes por trabajar con esas nuevas voces y generaciones que ayudarán al avance,
éxito y exportación de nuestra cultura”.
Dando un paso más, Nathalie Martínez, presidenta de Diboos, ahondaba en el valor clave de las ideas “La
sostenibilidad de una productora independiente no depende sólo de cerrar financiación, sino de poder crecer sin
vaciarse de derechos, autonomía o visión a largo plazo: para ello la retención de la Propiedad Intelectual es de
vital importancia. Si Europa quiere un tejido audiovisual fuerte que le permita mantener su hegemonía cultural,

debe proteger también la capacidad de futuro de sus pymes culturales y el papel de las mujeres productoras
independientes” y añadía “Esto es aún más importante en el caso de la animación, muchas veces, el primer
acceso de la infancia a la cultura. Cuando una mujer participa en la decisión de qué se produce, no sólo aporta
diversidad en la industria como empresaria, sino que su mirada contribuye a definir qué valores, relatos e
imaginarios llegan a las nuevas generaciones europeas a través de su infancia.”

“Cuando cambia quién decide, cambia todo.”
En la segunda mesa redonda, moderada por Leticia Zuleta, DG de Citizens’ Rights, Justice and Institutional Affairs
y centrada en el impacto del liderazgo femenino en la industria, las participantes abordaron las brechas
estructurales del sector, desde el acceso a financiación hasta las condiciones de negociación con televisiones y
plataformas.
«La incorporación de la mujer al mundo empresarial de la producción sigue siendo muy lenta. No hay referentes
y, los que hay, apenas se visibilizan. Ha habido un paso importante al promover en estos últimos años a las mujeres
guionistas, directoras y jefas de equipo, pero cuando se trata de la mujer productora, que es quien más
responsabilidad tiene, más riesgo asume y más trabaja en cada proyecto, el apoyo se desvanece. Urge una
intención política real para garantizar igualdad de oportunidades” afirmó Beatriz Bodegas, vicepresidenta de
AECINE, ganadora del Goya a la mejor película por Tarde para la ira y que acaba de estrenar Caminando con el
diablo.
Las productoras reivindicaron también su papel en la construcción del ecosistema creativo y en la generación de
empleo. “No somos solo una figura financiera o administrativa: lideramos el triángulo creativo junto al director y al
guionista y garantizamos que la obra llegue a buen puerto.” subrayó Mariela Besuievsky, responsable de
numerosas coproducciones internacionales, como la ganadora del Oscar El secreto de sus ojos.
En el plano europeo, Besuievsky, quien ostenta también la vicepresidencia de EPC (European Producers club),
incidió en la necesidad de reforzar el marco regulatorio: “Es importante que iniciativas como AgoraEU o la Directiva
de Servicios de Comunicación Audiovisual (AVMS) apoyen e incentiven la participación de las mujeres
empresarias y productoras independientes, así como la circulación de sus obras”.
Asimismo, se puso de relieve el impacto del liderazgo femenino en los contenidos y en la estructura del sector.
“Cuando las mujeres lideran con capacidad real de decisión, no solo cambia quién produce: cambia qué historias
se cuentan y cómo se construye la industria”, apuntó Eva Cebrián, productora de La Ternura, y en su día
responsable de adquisiciones de cine en RTVE, quien advirtió además de que “hay mucho talento para la
creación de contenido, pero necesitamos negociar su valor, pues es justamente en la negociación donde se
materializa la desigualdad”.
La jornada concluyó con una llamada a reforzar el apoyo institucional al talento femenino en el sector. “Las
mujeres ya están dejando huella en la industria, impulsando el talento, descubriendo nuevas voces y apoyando
carreras, pero es crucial que este esfuerzo se vea respaldado por un mayor apoyo”, sentenciaba Marta Velasco,
impulsora del primer largometraje de Paz Vega, Rita, y con quien prepara ya el segundo.
La jornada, que contó con la colaboración del Grupo Popular en el Parlamento Europeo, concluyó con la
intervención de Dolors Montserrat, secretaria general del Partido Popular Europeo y vicepresidenta del Grupo PPE
en el Parlamento quien recordó que “las películas dirigidas por mujeres manejan de media un 24% menos de
presupuesto que las dirigidas por hombres”. “Es una brecha y un problema que las instituciones debemos tomarnos
en serio”, continuó, en un compromiso de impulsar la competitividad, eliminando la burocracia (un auténtico
laberinto), y favoreciendo un entorno fiscal con impuestos bajos para competir mejor, con reglas claras que
premien el talento y la innovación. Y con un deseo final “Dentro de 20 años, cuando alguien vea una película
española en cualquier pantalla del mundo, sepa que detrás hubo una mujer que dijo que sí cuando todo la
invitaba a rendirse”.