El FIPADOC, Festival Internacional de Cine Documental de Biarritz, se ha consolidado en los últimos años como espacio privilegiado para observar las transformaciones del documental europeo, tanto desde el punto de vista creativo como industrial. La edición de 2026 ha adquirido especial relevancia para el ecosistema audiovisual ibérico, con España y Portugal como países invitados del foco del festival.
Este foco ha permitido trazar una cartografía del documental contemporáneo en la Península Ibérica, articulada a través de una selección de títulos que combinan miradas autorales, exploraciones formales y aproximaciones más vinculadas al territorio y la memoria colectiva.
Programar lo real: diversidad de formas y discursos
Desde una perspectiva curatorial, la selección del foco España-Portugal revela una tensión productiva entre diferentes formas de entender el documental. Por un lado, propuestas que dialogan con la tradición del cine de autor europeo; por otro, obras que se inscriben en una línea más narrativa, patrimonial o social.
En este sentido, Good Valley Stories de José Luis Guerin destaca como pieza clave para comprender la persistencia de un cine que concibe el documental como experiencia perceptiva y como espacio de investigación formal. Fiel a su trayectoria, Guerin construye una obra basada en la observación y la fragmentación del tiempo, alejada del discurso explicativo y más cercana a una poética de la mirada. Su presencia en FIPADOC funciona como un contrapunto a otros títulos del foco y evidencia la vigencia de un cine de autor que sigue ocupando un puesto central en los circuitos internacionales de festivales.
Junto a Guerin, la selección española y portuguesa ofrece un panorama heterogéneo. Akelarre: Against the Tide explora las relaciones entre comunidad, tradición y resistencia, articulando un relato que combina dimensión política y memoria cultural. Chillida, En Hundred Birds in the Sky propone una aproximación al legado artístico desde una mirada que trasciende el retrato biográfico, mientras que Lisbon, the Wild Within construye un retrato urbano que dialoga con las transformaciones sociales y espaciales de la ciudad. Por su parte, Maria Henriqueta Was Here articula una investigación íntima sobre la memoria y la presencia, situándose en la frontera entre el documental y el ensayo cinematográfico.
Esta diversidad de registros pone de manifiesto que el documental ibérico no puede entenderse como un bloque homogéneo, sino como un campo de fuerzas en el que conviven diferentes tradiciones estéticas, estrategias narrativas y posicionamientos políticos.
Industria y coproducción: el ecosistema en diálogo
Más allá de la programación, FIPADOC ha reforzado su papel como plataforma profesional a través del FIPADOC PRO. En este marco, la participación en espacios de debate sobre coproducción -como la charla dedicada al papel de 3Cat en el ecosistema catalán- permite constatar la centralidad de las televisiones públicas y de los agentes territoriales en la configuración del documental contemporáneo.
Estos encuentros evidencian la necesidad de repensar modelos de financiación y de reforzar las alianzas entre territorios, especialmente en un contexto en el que la coproducción internacional se convierte en una herramienta imprescindible para garantizar la viabilidad de los proyectos.
El foco España-Portugal ha funcionado así no sólo como un escaparate cultural, sino también como un espacio de intercambio estratégico, donde se visualizan las potencialidades —y también las limitaciones— de la cooperación ibérica.
El festival como espacio de lectura del presente
Desde una perspectiva curatorial, FIPADOC 2026 permite leer el documental ibérico como un campo en plena transformación, atravesado por tensiones entre autor e industria, entre experimentación y comunicabilidad, entre local y global.
La selección del foco España-Portugal sugiere que el documental contemporáneo ya no se define sólo por sus temáticas, sino por la forma en que articula la relación entre forma, territorio y discurso. En este sentido, el FIPADOC no es sólo un festival, sino un observatorio privilegiado desde el que pensar las futuras cartografías del documental europeo.






