
Año: 2025/ Duración: 96 min./ País: Argentina/México/España
Dirección: Laura Casabé
Guion: Benjamín Naishtat. Relato: Mariana Enríquez
Reparto: Dolores Oliverio, Luisa Merelas, Fernanda Echevarría, Agustín Sosa
Música: Pedro Onetto/ Fotografía: Diego Tenorio
Sinopsis:
Natalia, Mariela y Josefina son tres inseparables amigas que viven en las afueras de Buenos Aires y están locamente enamoradas de Diego. En un verano caluroso de 2001, tras el estallido de violencia que terminó en una profunda crisis económica y social, aparece Silvia, más mayor y más mundana, que cautiva a Diego. Natalia, no renuncia a reconquistar a Diego. Su abuela, Rita, conoce el secreto de los hechizos y la magia negra.
Crítica:
No sería correcto ver La virgen de la tosquera solo como un proceso en el que los celos de Natalia corroen el alma de una adolescente enamorada, hasta el punto de desearle lo más terrible a alguien a la que culpabiliza de que le han robado el objeto deseado, en este caso, el amigo de la infancia del que está enamorada.
Es una película que narra la historia y evolución personal de unas adolescentes en momentos puntuales íntimos, y posee una potente carga emocional en los que se procesa lo mejor y lo peor del carácter de un ser. Un desarrollo cinematográfico sobrio, intimista y a veces sintético, envuelto en detalles surrealistas que, en el fondo, va más allá de lo estrictamente personal, cargando en su tenebrosidad y misteriosa tensión simboliza la descripción referencial de un país, en un tiempo, que se mueve en un sustrato de aparente normalidad, pero impotente ante los acontecimientos sociales difíciles que se han descontrolado y que no puede dominar.
Laura Casabé lleva a su personaje a escrutar caminos que descarguen su emocionalidad, producto del rencor, sobre aquellos y aquellas que les han defraudado porque no cumplen las expectativas anheladas por ella, convirtiendo a cualquiera de sus antagonistas en paradigma de su propia frustración y objeto de la más descarnada venganza.
La directora perfila con maestría desde el principio, tanto el exterior como el interior de Natalia (Dolores Oliverio) y capta su potente carnalidad de adolescente en ebullición erótica, para transmitirnos su poderosa influencia sobre sus amigas Mariela y Josefina. Una personalidad de carácter introspectivo, seguramente, producto de su sentimiento de desamparo y soledad que le hace sentirse frágil, pero que, debido a sus propias circunstancias, -abandonada por su madre, vive con su abuela y falta de arraigo familiar- hacen que se sienta impotente para rebelarse.
Es una película que utiliza imágenes llenas de simbolismo para crearnos una atmósfera inquietante, que obliga al espectador a buscar significados subyacentes. Inquieta y subyuga a la vez.
En la virgen de la tosquera podemos encontrar una combinación de cine fantástico y realista, compaginado con la presencia del estudio psicológico, añadiendo, además, crudas escenas surrealistas en donde aparecen los fantasmas manejados por el poder esotérico, mágico o sobrenatural de la brujería.
Es una película que tiene misterio y por eso transmite una extraña fascinación, a pesar de que en algunos mementos nos cueste seguir la coherencia de su discurso. Dolores Oliverio con su magnética interpretación se encarga de mantenernos enganchados y a no perdernos detalle de la historia.
Pepe Méndez





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