Carlos Hugo Aztarain // El reciente 31 de enero ha finalizado la primera cita anualº en el calendario del cine documental europeo, el FIPADOC (Festival Internacional de Programas Audiovisuales Documentales) que se celebró en la ciudad francesa de Biarritz. Y se inauguró con la cinta «La Baleine et le Musicien», de Valentín Paoli.

Durante el Certamen se proyectaron 150 films de 35 nacionalidades. Uno de los platos fuertes fue la proyección de «The six billion dollar man», sobre Julian Assange, dirigido por Eugene Jarecki. Hubo un foco especial dedicado a producciones de España y Portugal. En el caso español se proyectaron filmes como «Historias del buen valle», de José Luis Guerín, fuera de concurso, o «Flores para Antonio» (sobre la actriz Alba Florez y su padre) en la categoría de documental musical. Asimismo se exhibieron «Popel» (Cenizas) y «Tetsu.Txispa, Hoshi», y también títulos como «Black water», de Natxo Leuza, y «Serás Farruquito», en la categoría musical junto a la coproducción «Domm, the Dancer of the XXth Century». Otros documentales fueron «Ciento volando», de Arantxa Aguirre; «La hojarasca», de Macu Machin, y «Akelarre: mareanen Kontra», de Carlos Iglesias y Xabier Zabala, entre otras.

Y finalmente llegada la hora de los galardones el gran premio al mejor documental Internacional se otorgó a «Des bas-fonds à la lumière», de Bilpuljit Basu, que nos introduce en un burdel de Calcuta. El mejor documental nacional fue considerado «La Grève». de Gabrielle Steiner. a través de archivos de mujeres en su vida  cotidiana. Como documental musical se premió a «Nous, l’Orchestre», de Philippe Beziat, donde el cineasta propone un acercamiento al trabajo de la Orquesta de París bajo la batuta del joven director Klaus Mâkelâ. El premio Impacto a  filmes sobre derechos humanos recayó en «CEil pour CEil», de Tanaz Eshaghian y Farzad Jafari.-