Atrapados en la piscina

Año: 2025/ Duración: 89 min./ País: Estados Unidos

Dirección: Johannes Roberts

Guion: Ernest RieraJohannes Roberts

Casting: Jehnny Squayah, Jessica Alexander, Kevin McNally, Troy Kotsur

Fotografía: Stephen Murphy

18hz production. Distribuidora: Paramount Pictures

Género: Terror | Simios

Sinopsis

Tras regresar de la universidad, Lucy se reúne con su familia, incluido el chimpancé Ben. Pero el simio contrae la rabia durante una fiesta en la piscina y se vuelve muy agresivo. Lucy y sus amigos se atrincheran en la piscina e idean formas de sobrevivir a los ataques del feroz chimpancé.

Críticas:

Un guion en el que están medidos los momentos del buen rollo de amistad y ambientes de familia entre chicos y chicas que aspiran a pasárselo de ensueño durante unos días como preámbulo al inesperado sobresalto por el desatado comportamiento de la mascota de la casa y, a partir de ahí la locura, el miedo y el caos, que no parece tener fin para el grupo de adolescentes allí reunidos con intenciones más lúdicas.

Es un guion simple, yo diría que, de laboratorio, pero bien confeccionado y mejor desarrollado, para causar el efecto pretendido: transmite sobresaltos y angustia, cerrando progresivamente el círculo de peligrosidad y acorralando a los componentes del grupo como si se convirtiese en una cacería en la que la próxima víctima puede ser cualquiera.

El valor máximo de este género está en controlar los tiempos. En crear las atmósferas más adecuadas en cada momento, para ser absorbido como participante de la escena que se está desarrollando en la pantalla, y en parte, eso se consigue con la fórmula de hacer un cine de jóvenes para jóvenes. Simpáticas y guapas chicas y chicos de aspecto desprendido, ansiosos de beberse la vida a sorbos sin otras preocupaciones que divertirse, y, una vez preparado todo ese ambiente, explosionar el globo de armonía e introducir el golpe de efecto que crea el pánico tratando de descargar el máximo peligro por sorpresa para cada uno de los atrapados e inocentes personajes.

No es una fórmula innovadora, pero por lo visto, según los resultados a través de la historia del cine, es la fórmula mas eficaz, solo que en los últimos años los protagonistas de esas historias son elegidos cada vez más jóvenes, con la clara intención de atraer a un público de esa edad que absorbe todo y que empatice fácilmente con los personajes; que se vean reflejados en la pantalla, y de esa manera asegurarse el éxito de taquilla y adictos al género.

Así que el británico Johannes Roberts, uno de los maestros del cine de terror, (“Resident Evil”, “A 47 metros” o “Al otro lado de la puerta”) que por su experiencia sabe tratar esos temas, combinados de buen rollo y sobresaltos inesperados en lugares cerrados de difícil escapatoria del peligro, ha realizado un ejercicio de continuidad introduciendo un elemento que al principio produce ternura y comprensión (¡ho, el primate, que hermosura!) como si fuese nuestra mascota, para poco después, por un cambio de la naturaleza, convertirse en un elemento no solamente distorsionador, sino en algo altamente peligroso para la comunidad.

La película no escatima momentos de sufrimiento y angustia en unos personajes que se suponen todos ellos gente encantadora, combinando en su primera parte el buen humor con un chispeante juego hacia el erotismo, hasta que se convierte en el asedio del pánico, y la impotencia por reconducir la situación motivada por la transformación de un primate contagiado de un extraño virus que lo convierte en un Alien desconocido. En medio puede uno imaginarse todo tipo de situaciones, pero la adrenalina está servida en bandeja de plata.

 Un producto típico, realizado con buena factura narrativa, pero poco sobresaliente en lo original, que entretiene durante los noventa minutos y que puede que no defraude a los amantes del género menos exigentes. O sea, los más jóvenes.

Pepe Méndez