(EXPERIENCI VISUAL ENDIABLADA)

Año: 2026/ Duración: 106 min./ Coproducción: Francia-Alemania-Serbia-Reino Unido-Japón-Estados Unidos

Dirección: Christophe Gans

Guion: Christophe GansWilliam SchneiderSandra Vo-Anh. Videojuego: Keiichiro ToyamaHiroyuki OwakuKonami

Reparto: Jeremy Irvine, Hannah Emily Anderson, Robert Strange, Evie Templeton, Pearse Egan

Música: Akira Yamaoka

Fotografía: Pablo Rosso

Género: Terror | SobrenaturalVideojuego

Sinopsis:

Impulsado por las sombras de su pasado, James Sunderland regresa a Silent Hill para encontrar a su amor perdido, Mary Crane. James se encuentra con personajes que intentan alejarle de ese encuentro. Su búsqueda se convierte en una pesadilla, perseguido por un sinfín de seres horrorosos que intentan atraparle en sus redes hasta el punto de preguntarse, espantado, si está viviendo la realidad o si está atrapado en el inframundo.

Crítica:

Película de imágenes y efectos especiales. Es una transmisión de sensaciones producidos por impactos visuales, dirigidos especialmente para que los adolescentes se sientan atrapados desde el principio en las redes de los personajes, que se mueven con ritmo desenfrenado en la psicodelia de los videojuegos.

No busquemos lógica argumental, ni historia romántica, aunque al principio Christophe Gans pretenda darle una pátina romántica, que se diluye al momento, porque traspasamos la lógica del tiempo, del espacio y cualquier relación corpórea humana, así que la intención se convierte en una broma. De ahí en adelante veremos que los diálogos están de sobras, todo lo que se dicen son obviedades que caben en unas pocas páginas.

El problema principal de Regreso a silent hill es que, como película le falta armazón argumental y vuelca todos los esfuerzos creativos en un intento de conseguir efectos impactantes a través de unas imágenes de laboratorio, que quizá arranquen alguna sensación sinestésica, pero con total carencia de profundidad.

Los actores no interpretan, simplemente están. Tienen poca oportunidad de mostrar su valoración como actores, pues aparecen como prototipos diluidos en sus tenebrosas fugas hacia la supervivencia como sombras en la noche, exceptuando alguna corta escena luminosa que nos ha de congraciar con la joven pareja de guaperas, James Sunderland (Jérimy Irvine) y Mary Crane (Hannah Emili Anderson) en la travesía de psicodelia posterior.

Lo que sí podemos decir es que hay un gran trabajo de laboratorio digital en la creación de los numerosos y horrendos monstruos que aparecen en una continua e ilimitada transformación en la película.

Como empezábamos diciendo, poco mas allá de un videojuego dirigido al joven público que quiera dormir con pesadillas.

Pepe Méndez