(ALMAS ARDIENDO)

Año: 2026/ Duración: 109 min./ País: España
Dirección: David P. Sañudo
Guion: Sergio Granda, David P. Sañudo
Reparto: Patricia López Arnaiz, Antonio de la Torre, Jesean Bengoechea, Eneko Sagardoy, Luis Callejo, Haizea Carneros,
Música: Beatriz López-Nogales
Fotografía: Kenneth Oribe
Coproducción: España-Bélgica;
La Claqueta PC, Amania Films, La Cruda Realidad, Caviar Films
Sinopsis:
A finales del siglo XIX, entre las luchas de la III Guerra Carlista, una serie de mujeres aparecen ultrajadas y asesinadas en Álava. Ángela, una maestra, hermana de una de las víctimas, se involucra en la búsqueda del misterioso asesino y exige justicia a las autoridades que, ocupados en la guerra, intentan ocultar la creciente ola de asesinatos de mujeres.
Crítica:
La historia narrada en Sacamantecas entronca, o inicia una especie de leyenda negra rural, en este caso basada en hechos reales y que, desde no se sabe cuando, empezó a propagarse el runrún -sobre todo en los pueblos y hasta entrados los años 60 del siglo pasado- que los mayores difundían para que los menores de la familia desconfiaran de los extraños, contándoles la historia macabra del “hombre del saco” o “el sainero” que robaba niños para sacarles la sangre pura, que servía para curar a ricos enfermos. (Estos últimos términos se daban en las regiones del sur, a raíz otro horrendo caso real ocurrido el verano de 1910, llamado el crimen de Gador.)
Pese a lo macabro del hecho real, Sacamantecas es una película realizada con pulcritud. Un drama que integra los ingredientes que requiere el género para crear tensión y un cierto suspense, con algunas escenas duras, pero contenidas en cuanto a la muestra en pantalla de violencia gratuita. Recreada en una época y un tiempo histórico que David P. Sañudo sitúa al detalle para sumergirnos en el complejo momento de recelos y gravedad que atravesaba, especialmente, debido a la guerra Carlista, esa zona del País, Vitoria, que es donde se sitúan los hechos.
Es una puesta en escena sobria, cada detalle en su punto y cada personaje defendiendo con coraje su entidad, sus principios y los prejuicios morales de la época impregnados en la sociedad, así como otros se sumergen en la desidia de su responsabilidad y compromiso con el deber que juran defender. Las escenas precisas, discurren con pocos sobresaltos, pero expectantes de interés, que reflejan el dominio de un director que sin prisas sabe meternos en la trama sin que decaiga la atención.
Son piezas importantes para el desarrollo de esta historia un casting encabezado por la admirable, siempre solvente y seductora hasta en los papeles más duros, Patricia López Arnaiz, seguida de Josean Bengoechea, Eneko Sagardoy, el siempre magnífico secundario Luis Callejo, la joven Haizea Carneros demostrando lo buena actriz que es, y el sorprendente Antonio de la Torre, en un papel en el que caracteriza a un malo de turbia tez, parecido a una alimaña carente de conciencia. Papel difícil y nada agradable en el que se sumerge esta vez un irreconocible De La Torre y con el que no todos los actores se atreverían.
Una película de difícil temática sólidamente narrada. Una demostración de que Sañudo es un hábil contador de historias a través de imágenes.
P. M.