(SENDAS BORRASCOSAS)

Año: 2026/ Duración: 110 min./ España

Dirección: Aritz Moreno

Guion: David B. Gil, Pablo Tobías, Javier Gullón

Reparto: Andrea Ros, Patrick Criado, Ernesto Alterio, Pilar castro, Pablo Álvarez,..

Música: Maite Arroitajauregi

Fotografía: Javier Agirre Erauso

Coproducción: España-Bélgica;

Drama  Biográfico

Sinopsis:

Esta es la historia real de Sandra Sánchez, una mujer que nunca dejó de creer en ella, y que después de ser marginada por el sistema llegó a convertirse, con la ayuda de Jesús del Moral, su entrenador y posterior esposo, en la mejor karateka de todos los tiempos.

Crítica:

Karateka, sin ser un biopic, sigue cronológicamente la historia real de la campeona toledana, Sandra Sánchez. Un guion escrito con las pautas narrativas de perfecto desglose dramático, que destila en cada secuencia los ingredientes que emocionan a cualquier ser con un mínimo de sensibilidad; sigue los pasos de una persona corriente que en principio lucha en solitario (como Don Quijote contra los molinos de viento) por alcanzar los logros máximos del éxito deportivo, en un desafío permanente contra fuerzas poderosas que intentan marginarla, pero con encomiable voluntad y sacrificio consigue superar todas las travas que le ponen a su paso y, en una demostración de tenacidad inquebrantable por llegar a la máxima perfección en su modalidad logra enmudecer a las fuerzas opositoras del sistema que le marginaba.

El personaje de Sandra puede encuadrarse en la de una heroína moderna que emerge del anonimato por su fuerza de voluntad, con muchas travas en el camino. Es siempre una historia que encaja muy bien para llevarla al cine con éxito casi asegurado, porque este tipo de personajes son con los que el espectador empatiza fácilmente, creándose una corriente de simpatía y ternura que, si está bien contada, fluye automáticamente.

Karateka es amable a la vez que sufriente, y tiene bastante de épica. Independientemente de que seamos aficionados al deporte o no, de que nos gusten las artes marciales o no, el resultado que Aritz Moreno ha conseguido con esta película, en su combinación perfecta de tratamiento estético y el planteamiento dramático, ha sido la culminación de una obra espléndida dentro de nuestro panorama cinematográfico, donde más allá del deporte encontramos una profunda comprensión humana.

Para conseguir dar credibilidad a esta historia hay unos cuantos elementos que han tenido un papel clave en la producción: uno; el sacrificio de los intérpretes, sobre todo Andrea Ros y Patrick Criado, en el exhaustivo entrenamiento y disciplina severa durante largos 16 meses con grandes maestros de Japón y de España, hasta dominar la modalidad de karate que defendían. Segundo; la meticulosidad en los detalles coreográficos, de ambientación y de una fotografía impresionante de Javier Aguirre Erauso, con la que consigue transmitir el respetable ritual en el desafío, la volatilidad y delicadeza asiática en los ejercicios, la belleza de los movimientos en las descargas de tensión y la veracidad de puesta en escena de unos campeonatos olímpicos.

Karateka es una de estas películas a la que puede que entres a verla con ciertos prejuicios, pero que pronto quedan superados para que, a continuación, te entregues sin reservas a los personajes y a la historia de superación y de amor a un sueño, que Aritz Moreno ha sabido contar con inspiración y acierto.

Pepe Méndez