(Viaje a lo desconocido)

Año: 2026/Duración:105 min./País: Estados Unidos

Dirección: Kane Parsons

Reparto: Chivetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell…

Música: Edo Van BreemenKane Parsons

Fotografía: Jeremy Cox

Producción: A2421 Laps EntertainmentAtomic Monster

Género: IntrigaTerrorFantástico 

Sinopsis:Una extraña puerta aparece en el sótano de una tienda de muebles, cuando el dueño de esta, paciente de una terapeuta, desaparece en una dimensión espacial desconocida, ella osará adentrarse en ese espacio para descubrir el misterio con el riesgo de quedar atrapada en él. (Adaptación de un cortometraje del propio Kane Parsons).

Crítica:

Backrooms es una película de ciencia ficción y terror psicológico dirigida por un chaval de 19 años: Kane Parsons, con guion del propio director y William Bromell.

Que la películatiene su parte de osadía y originalidad, es cierto. Que con un mínimo esfuerzo argumental, pero con un tópico tratamiento de imagen, propio de juegos de rol, nos sumerge desde el principio en un suspense inquietante, apoyándose, para conseguir la zozobra del espectador, en la desorientación suspensiva de lo que nos va a plantear la historia, también.

Argumento mínimalista, pero que valiéndose de ese tratamiento de imagen espacial y desestabilizador, el jovencísimo Kane Parson nos sirve en bandeja la ansiedad, con muy poco esfuerzo, pero con efectividad. Es obvio, si conocemos su precoz trayectoria, porque el director está familiarizado desde su adolescencia con esa estética de videojuego, planteada en sus creaciones de creepypastas publicadas en su  propia web, cuyo resultado han dado como fruto esta película, avalado su interés por el sello A24.

La película está concebida para un determinado público joven, y con seguridad será bien acogida, pero tiene sus carencias en cuanto a credibilidad estructural de guion, aunque cuela si la vemos como una aberración mental forjada en la paranoia o de la dimensión disruptiva de la ortodoxia cinematográfica. En ese discurso primario es fácil seguirle el juego, que se ve reforzado por la ya mencionada desorientación. El itinerario que nos propone recorrer es desestabilizador, seguimos la óptica que nos muestra la cámara como un pollo sin cabeza, que va dando tumbos sin ver por donde va ni a donde nos lleva, y si nos dejamos arrastrar por el sin sentido es posible que nos sumerja en ese terror psicológico y, una vez atrapados ya no será necesario que razone lógica alguna porque cada secuencia es un girar sobre lo ilógico en espiral sin final, para volver a empezar donde terminó la anterior.

Tiene la frescura del juego infantil, aunque un poco truculento, en donde las ideas mas ingenuas tienen el encanto de intentar descubrir el enigma de esos espacios paralelos, como si buceáramos en las profundidades marinas y nos quedáramos atrapados en ellas.

 No parece ser una película de gran presupuesto, más allá de la creación de los escenarios virtuales -mayormente diseñados por ordenador- y un casting no muy extenso pero de reconocido prestigio y solvencia, encabezado por Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud; El niño que domó el viento; La vida de Chuck) Renate Reinsve (La peor persona del mundo; Valor sentimental) Mark Duplas (The creep tapes; The morning show; Una buena familia americana) Lukita Maxwell (The Young wife; Afreid) y Finn Bennett (Warfare; Eye for an Eye).

Una película que satisfará a los jóvenes aficionados al género. A los que no lo somos, es posible que la recordemos como un esbozo de algo mayor que no se concretó.

Pepe Méndez