(EL FUTURO ES HOY)

Año: 2026/ Duración: 116 min./ País: Francia

Dirección y guion: Olivier Nakache, Eric Toledano

Reparto: Camille Cottin, Louis Garrel, Pierre Lottin, Simone Torreton

Género: Comedia. Drama

Sinopsis:

Vincent va a cumplir trece años en 1985, vive en una familia de clase media. Tiene un hermano mayor con el que porfía con frecuencia, pero al que admira y le sirve de espejo para crecer. Los padres tienen conflictos laborales y pequeñas trifulcas afectivas, pero que intentan ocultarlas para que no les afecte. En ese ambiente, Vicent descubrirá la esencia de la vida y su primer amor, dando un salto hacia una prematura madurez.

Crítica:

         Tiempos de ilusión es una comedia que inspira a reconstruir pedazos de vida de nuestra niñez. Película recreada en un ambiente social de familia media, que fluye de una manera distendida con ritmo y atmósfera de cierto candor satírico.

           Nakache y Toledano integran, a esta historia en clave de comedia en la que se abordan las relaciones familiares de una época, toques nostálgicos de experiencias imborrables en un momento esencial de la vida; la adolescencia, cuyo momento transicional marcará, por lo general, el futuro comportamiento de cada uno en la adultez.

           Con una aparente ligereza narrativa, Tiempos de ilusión nos sumerge en una historia situada en los 80 del siglo pasado, pero que podría suceder ahora, en el que los adultos dirigen el mundo aparentando seguridad y firmeza para mantener la autoridad familiar y respeto social, así que intentan ocultar su fragilidad a los demás en los momentos de dificultades. La trama está llena de ingenuas situaciones en las que impera el humor, a veces bañado de una fina pátina satírica. Otros momentos parece un juego de “corre que te pillo” en el que la diversión esta simplemente en participar en el juego del escondite infantil.

           Tiempos de ilusión es una película de una profundidad fresca, sin pretensiones de plantear tesis ni retóricas morales, pero que mira hacia atrás a partir de experiencias propias de los autores, para mostrarnos que dentro de las dificultades humanas y sociales inherentes a una familia, solo a través de la comprensión y cariño entregada a los hijos se construye una personalidad que les ayude a crecer en positivo. Porque en los momentos de cambio, los vínculos humanos, y sentir el apoyo de la familia es el mayor sostén que mantiene el convencimiento y la autoafirmación del “yo” de cualquier adolescente.

           No todo son momentos de comedia divertida, sino que los personajes deben superar trances agridulces y contrariedades vergonzosas que, Toledano y Kanache, equilibrarán huyendo de la solemnidad melodramática para entrar en el terreno de las contradicciones humanas, impregnando las situaciones más comprometidas de cierta ternura y destellos espontáneos de buen humor.

          Es un film que cuyo mayor acierto -no es el único- está en huir de la solemnidad, así como lograr una atmósfera distendida, llena de espontaneidad, creando personajes de una peregrina ingenuidad, pero que creen en los valores, en el futuro y en el amor; por eso los espectadores se acercarán fácilmente a ellos con reconocimiento y cariño.

       Un acertado casting, encabezado por Louis Garrel y la exquisita Camille Cottin -en estos momentos coinciden tres películas suyas en cartelera- hacen de esta historia sencilla que, pese a las dificultades y desafíos que la vida nos puede tener reservados, no dejemos de creer en la bondad de las personas. Pensamos que ese es motivo suficiente para ver “Tiempos de ilusión” y disfrutarla distendidamente.

Pepe Méndez