Donde encontrar los cielos?

Año:2026/ Duración: 110 min./ País: España
Dirección: Dani Sancho
Guion: Guillem Clua. Libro: Ousman Umar
Reparto: Ousman Umar, Emma Vilarasau, Victor Say, Jordi Bosch
Música: Laetitia Pansanel-Garric
Fotografía: Lluís Ferrer Calafell, Marcel Pascual
Coproducción España-Francia;
Género: Drama | Basado en hechos reales
Sinopsis:
Basada en la historia real de Ousman Umar, un joven ghanés que abandona su aldea atraído por la idea del ‘país de los blancos’, un lugar lejano que alimenta su curiosidad. Tras una travesía llena de obstáculos llega a Barcelona y descubre que la vida allí no es como él la soñaba. Lo que él imaginaba como el fin de su odisea se puede convertir en el principio de otra peor.
Crítica:
Hay películas que no necesitan aportaciones originales de narrativa cinematográfica para ser valoradas positivamente, ni alardes estéticos, ni efectos de imagen, ni una banda sonora espectacular y, aún carentes de todo eso, calar en el ánimo del espectador, porque toda le esencia y valores están en la humanidad de la historia que se cuenta y en la honestidad con se aborda el tema.
En el caso que nos ocupa, Viaje al país de los blancos, un drama real vivido por Ousman Umar, un adolescente ghanés que después de años de travesía por Africa, ser tratado como un perro y pasar por varias cárceles de diferentes países consigue llegar a Barcelona, pasar mil penurias y, gracias a la generosidad de una desconocida logra salvarse de ser retornado a su país, y pasa, de ser un anodino inmigrante más a convertirse en alguien integrado que escribe un libro, en donde narra su dramático éxodo y las dos caras de mundo: la crueldad del ser humano y el valor de gente bondadosa.
En su ópera prima, Dani Sancho se ha ceñido llevar al cine la historia que el propio Ausman vivió, y se ha valido del propio autor para dar vida al personaje, pensando, suponemos, que de esta manera los hechos que se cuentan tendrían más valor documental. Y lo tienen, aunque para recrear todos los años transcurridos en el periplo real vivido por Ausman, haya tenido que recurrir a diferentes actores que reflejan diferentes etapas y edades del personaje.
La estructura narrativa es lineal, episódica y de realismo temporal. Con un montaje que divide la historia en bloques con largas secuencias que muestran las diferentes vicisitudes por las que atraviesa en su amarga aventura. No pretende ser un melodrama exagerado, los momentos duros por los que atraviesa el personaje muestran la crudeza, pero sin recrearse en el morbo de la exageración, que fácilmente podría despertar una intencionada emocionalidad, sin embargo, el director opta por la contención dramática, entendiendo que las escenas mas duras ya se explicarán por si solas, sin necesidad de cargar efectos emotivos, ajenos a la realidad que están viviendo los personajes.
Hay que valorar este primer trabajo de Dani Sancho como lo que es, un documento ficcionado, que pretende sumergirnos en una dura realidad presente, que solapada con nuestra cómoda vida y costumbres nos es más fácil cerrar los ojos y olvidarnos que existe.
Esta película nos viene a recordar que cualquier implicación humana, por pequeña que parezca, puede dar grandes satisfacciones a nuestra conciencia, tanto para el que los da como para el que los recibe.
Pepe Méndez




