.
Más allá de la sección oficial van unas importantes secciones y la posibilidad de escapar al mercado. Un certain regard, la Quincena de Realizadores -que hacía cincuenta ediciones tras crearse como efecto de mayo francés- y la Semana de la crítica son las más notables, pero también merecen un vistazo Cannes Clásicos, las proyecciones del mercado, el esforzada Cinéfondation, etc. De la primera citada, destaca una decisión del jurado marcada por el compromiso social y pude ver lo aceptable EL ÁNGEL, DE Luis Ortega, la mediocre gueule DE ANGE, de Vanessa Filho, la también mediocre e ideal para festivales de terror muere , MONSTRUO, muere, de Alejandro Fadel, la discreta EUFORIA, de Valeria Golino, la correcta y valiente SOFIA, de Meryem Benm’Barek, el igualmente correcta IN MY ROOM, de Ulrich Köhler, y la aguda grande / BORDER , De Alí Abassi, la película ganadora. No pude ver la recompensada con la Cámara de Oro, GIRL, de Lukas Dhont.
De la Quincena, en vi dos de sus piezas más destacables, la colombiana PÁJAROS DE VERANO, de Cristina Gallego y Ciro Guerra, un inteligente relato en cinco episodios sobre la implicación de una familia de escasos recursos acaecida en eje del narcotráfico, y el excelente española PETRA, de Jaime Rosales, más Kieslowski que nunca. Pero no pude ver, y mal que me supo, CLIMAX, de Gaspar Noé, CARMEN Y LOLA, de Arantxa Echevarría, y la italiana Troppo GRAZIA, de Gianni Zanasi, bien referenciadas y mencionadas en su palmarés. La Semana de la Crítica sólo me dio un disgusto con la vulgar diamantina, de Gabriel Abrantes y un estadounidense llamado Daniel Schmidt, y ya no me volvieron a coger. Hors compéttion vi la discreta ARTIC, de Joe Pena, la francesa LE GRAN BAIN, de Gilles Lellouche, tópica y superficial pero destinada a convertirse en un gran éxito comercial, POPE FRANCIS, A MAN OF HIS WORLD, un documental de Wim Wenders demasiado mecánico entorno al Papa Francisco, incapaz de profundizar en temas divinos o humanos, y las muy recomendables -por motivos diferentes- THE HOUSE THAT JACK BUILT, el retorno a Cannes de Lars Von Trier, un filme bien hecho y bien contado entorno un sádico en serie, O GRANDE CIRCO mística, del anciano y mítico Carlos Diegues y lA traversée, de Roman Goupil, un viaje por Francia del director y del rojo Danny Cohn- Bendit. Y encontré tiempo para disfrutar de Searching FOR Ingmar Bergman, de Margarethe von Trotta, una lección de aprendizaje, documental, cine y vida de la mano de una espléndida realizadora.

TONI LLORENS

Comparte esta información con tu red