La ganadora del público en la sección oficial del Festival de cine ha sido “Destello bravío” un largometraje dirigido por Ainhoa Rodríguez con Guadalupe Gutiérrez, Carmen Valverde, Isabel María Mendoza

Esta es la historia: “Va a pasar un destello bravo, bravío, y todo va a cambiar…”, Isa se habla a sí misma dejándose mensajes en su grabadora para cuando desaparezca o pierda la memoria. Cita se siente atrapada en un matrimonio en una casa llena de santos y vírgenes. María regresa a la población donde nació para enfrentarse a su soledad. Las mujeres de una pequeña localidad rural, suspendida en el tiempo y azotada por la despoblación, viven entre la apatía de su día a día donde nada extraordinario ocurre y un profundo deseo de experiencias liberadoras que les hagan reencontrarse con el lugar donde fueron felices o soñaron serlo.

Una película diferente de la sección oficial. Diferente por lo que cuenta, por cómo lo cuenta, con quién lo cuenta. Y también por cómo realizó el filme al margen de cualquier canon industrial. La cineasta, de familia y crianza extremeña, se lanzó a vivir nueve meses en la comarca de Tierra de Barros  (Badajoz), en concreto en Puebla de la Reina, para que sus habitantes no la percibieran como una extraña, sino como alguien que quería rodar algo muy especial con ellos