El Festival de Cine de Málaga ha cumplido la mayoría de edad. Dieciocho ediciones lo acreditan ya como un festival referente en nuestro país. La fiesta del cine español -con permiso de los Premios Goya- se celebra cada primavera en la localidad andaluza de Málaga; una ciudad, porqué no decirlo, bonita y acogedora, que resulta un marco incomparable para acoger este festival con sabor español.

El Festival de Cine de Málaga acostumbra a ofrecernos en su amplia programación muchas operas primas, por lo que cada año se reafirma como un festival que apuesta por las nuevas promesas de nuestro cine. Directores y directoras jóvenes (y ya no tanto) que desean mostrar al público sus primeras películas y que encuentran en Málaga una plataforma idónea para poder presentar su trabajo. Largometrajes y cortometrajes de ficción, animación, documentales y diversas actividades relacionadas con la cultura, como conciertos, coloquios, jornadas gastronómicas, etc. En definitiva, un gran abanico de actividades que nos propone este evento cultural, que pese a su corta edad se ha consolidado como uno de los más importantes del país.

El viernes 17 de abril Málaga extendió su alfombra roja para acoger la gala de inauguración que daría el pistoletazo de salida. Una gala muy amena y emotiva que cerró con un interesante film a modo de aperitivo, para abrir boca. Hablar, de Joaquín Oristrell, supone una arriesgada apuesta cinematográfica al tratarse de una película rodada en un sólo plano secuencia de 75 minutos de duración; una divertida comedia con tintes crítica social en la que podemos ver muchos rostros jóvenes de nuestro cine.

Durante diez intensos días hemos podido disfrutar de varias secciones con las que cuenta el festival, paralelamente a la sección oficial; como ZonaZine, que oferta películas diferentes y atrevidas propuestas de nuestra cinematografía; Territorio Latinoamericano, que nos trae una interesante oferta de producciones del otro lado del charco; La Cosecha del Año, con filmes premiados en el último año; y (entre muchas más) el Ciclo Homenajes, que este año presentaba obras protagonizadas o dirigidas por los homenajeados en esta edición. Entre ellos, el ganador del Premio Goya Antonio del la Torre, actor malagueño con una amplia trayectoria recibió el Premio Málaga Sur. Paco León se llevó el premio Eloy de la Iglesia por su prometedor futuro como cineasta, y el Premio Retrospectiva recayó en la cineasta catalana Isabel Coixet, cuya carrera goza de gran reconocimiento fuera de nuestro país.

El festival dio punto y final a esta edición el pasado 26 de abril, y un día antes se dieron a conocer los premiados de esta edición. La opera prima del actor y director Daniel Guzmán, A cambio de nada, se alzó con la Biznaga de Oro a la mejor película, así como él mismo obtuvo el premio al Mejor Director de esta edición. Entre otros importantes premios, el Premio Especial del Jurado se lo llevó el joven Trueba por Los exiliados románticos (además del premio a la Mejor Música para la banda Tulsa); la Biznaga de Plata al mejor guion fue para Barney Elliott por el film La deuda (Oliver’s deal), y la Mejor Dirección Novel fue para la actriz Leticia Dolera. La Biznaga de Plata al mejor actor se la llevó para Ernesto Alterio por Sexo fácil, películas tristes y este año hubo una Mención Especial del Jurado para el joven Emilio Palacios por la película Los héroes del mal. La mejor actriz fue Natalia de Molina, por Techo y comida; y en lo referente a secundarios, Antonio Bachiller (A cambio de nada) y Elsa Olivero (La deuda), se llevaron bajo el brazo las Biznagas a mejor actor y actriz de reparto respectivamente.

Un año más, Málaga no defrauda y nos pone al día para presentarnos la mejor cosecha de cine en español del último año, y nos demuestra una vez más que nuestro cine goza de muy buena salud. Ahora sólo queda esperar con impaciencia a la próxima edición.

Laura Pérez Gómez

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